¿Cómo empezar? no tengo la más mínima idea. Sólo sé, que, a través de lo que he vivido en tres años, que parece que mi vida me condujo hasta este punto, que era un fin determinado quedar aquí, detenerme, observar mi desastre y tratar de reconstruirlo, a mi modo, de la forma en que yo lo hago.
Aprendí la verdadera forma de hacer ciencia, de aprender de la forma más dificil, de guiar mi orgullo de tal forma que no hubiera asignatura que pudiera derrotarme. Sí, fue una mezcla de suerte, ayuda de las personas más cercanas a mi, sin embargo, gracias a ellas estoy aquí, cansada, sin espalda, con el maquillaje incrustado en mi epidermis, pero feliz, genuinamente feliz, feliz de poder haber terminado una etapa más.
No todo fue cuestion de ciencia, algebra, física, química, biología...arte, un tanto de arte e historia. Tambien fue cuestion de ahorrarme lágrimas , sacrificar mi sagrado sueño, dejar de comer, subir y bajar de peso, tensar mi espalda...portarme cortante con quien tal vez no debía.
Tres años de evolución. Ya no soy aquella adolescente neurótica que pudo haber ganado las olimpiadas bajando videos y canciones, ya no soy aquella que ve una película por un sólo actor. Tampoco soy quien corre a través de un pasillo con el corazón desbocado sólo para escuchar un "hola". Ni siquiera su inintencionada. Soy yo, simplemente yo, una mezcla de emociones pasiones y conocimiento. Soy yo apreciando más mi cerebro que mi físico (el cual no es muy bueno), soy yo apreciando una noche de desvelo productivo en vez de un sueño plácido, soy yo quien ya no vive de esperanzas, ni me alimento de recuerdos, soy yo, en un dilema, rechazando una oportunidad que jamás podrá darse. Soy yo eligiendo el aparente sacrificio de una vida plagada de alegrías y penas, de llantos, risas, triunfos...
Por cierto tiempo pude caminar a través de la oscuridad, adentrándome a un huracán de miedos, esperanzas truncadas, amistades destrozadas, de conocimiento incierto, de problemas, entre el cual a veces había un resquicio de luz que me hacía recordar la teoría del caos, que, al final, el universo vuelve al orden y ese orden conduce al desastre una y otra y otra vez.
Unos desconocidos se convirtieron en mi familia, unos pocos lograron ser mi punto de apoyo, unos cuantos pudieron pernoctar mi retorcida mente y leer pacientemente los hilos de mis pensamientos. Unos cuantos me vieron llorar, unos cuantos lloraron en mi hombro. Unos cuantos me lastimaron, a unos cuantos lastimé sin intención, sólo unos cuantos caminan a mi lado. A unos cuantos extrañaré con mi alma cicatrizante, a otros simplemente los recordaré con la nostalgia con que se recuerdan los buenos tiempos.
Extrañaré la escuela, con todas sus implicaciones, con todos sus retos, con sus tragos amargos, con sus buenos tiempos, que fueron la mayoría. Extrañaré la mezcla de sentimientos que pasé ahí, el dióxido de carbono que exhalé cuando hiperventilaba, extrañaré las bromas, extrañaré los problemas, extrañaré a mis profesores, todos, porque de cada uno aprendí algo, no solo conocimiento...
Sin embargo aún puedo relatarlos, hacer honor a los que, a partir de hoy, serán recuerdos pasados, incluyendolos en la única forma de arte que he podido encontrar, escribiendo, convirtiendolos en personajes ficticios basados en los reales en la espera de que la ficción siga superando a la realidad como lo ha hecho ultimamente.
Estoy satisfecha, muy satisfecha con los resultados obtenidos, esto ha superado mis expectativas, yo he superado mis expectativas. Al final de cuentas, lejos de ser una etapa más, se convirtió en la mejor etapa...hasta ahora.
Si bien la madurez no se transmite por ósmosis, es hora de encararla y convertirla en mi amiga. ¿Sufriré, caminaré con altivez y cinismo que es lo que me da el valor para encarar y reparar mis errores, me apoyaré en los hombros que me sirvieron de apoyo y tal vez en nuevos con los que una lazos, perderé el miedo a los sentimientos? No lo sé, hasta ahora mi único conocimiento consiste en darme cuenta de mi pequeñez y en mirar hacia el horizonte, al sol crepuscular que me invita a caminar paso a paso, a tropezar, caminaré hacia un futuro incierto, hacia ese libro cuyo capitulo concluí, y que tiene otro que apenas empiezo a escribir.
Gracias escuela, Gracias instituto, Gracias profesores,Gracias burbuja de felicidad, Gracias amigos, Gracias familia. Gracias, quien sea que seas cuya fuerza vital aun me mantiene con vida.